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domingo, 18 de mayo de 2008

Son Palabras Muy Fuertes




[17 de mayo de 2008]

Era como si me leyeras la mente y la mano al mismo tiempo, mis signos ya no te servían de mucho. El día que me vaya a aburrir de esperarte morirá la inocencia. Generalmente es una palabra muy grande, me hace entrar en conceptos, me hace creer que eras vos el que tenía miedo de entregarse a esta nada. Me parece. Las cosas no iban en su tiempo completo, me salte muchas veces los días y te ame demasiado, me huele a una excusa de amor estampado en las fechas, me enveneno de tiempo, tu miedo es creer que me aburro de todo.

Yo se que me querés, saberlo y creerlo son dos palabras distintas. Mi temor a engañarme, ocupo una parte en tu vida en ausencias, un destierro de diario, una pantalla en celeste, un campo de flores moradas.

-si me preocupo, porque no quiero perderte.
-¿y quien dijo que me vas a perder?


¿Yo dije eso? La valentía me gana, hay cosas que son mejores escritas, vos crees que me canso de amarte en ideas, amarte es una palabra muy fuerte, hay que esperar el momento; otra historia como la ves que me contaste con el teléfono en la oreja y recostada en el suelo, ya son las tres a.m. y yo descubro tu historia. Es que así sos vos, una ausencia inminente y el cariño se me viene encima, te reprocharía lo cursi que me has vuelto si no fuese porque no me siento tan mal aceptándolo. Tenía miedo de tu reacción, y fue peor de lo que había sacado en mis cuentas, no es tan fácil como creía, amarte tan pronto tenia su precio.

viernes, 7 de diciembre de 2007

[Sempiterno]


Se me están saliendo tus palabras, de pronto, como antes. ¿Te acordás? Vos estabas frente a mí con un caramelo en las manos y yo no entendía porque no preguntabas. Y nunca pudiste entender por que era más pudiente el amor que nosotros.


Se me están saliendo las palabras de adentro a fuerza de tarde y de manos empuñadas, como luces que se apagan y se encienden de pronto, como amores fugaces de diciembre, como yo mil veces repetida en el espejo de nuestros errores infinitos.


Se me están saliendo las palabras a pesar de luchar por amarte al precio que quieran tus ganas, al precio de cualquier otra tarde aburrida, y bien sabes que escaparse es lo mas fácil de todo, y huir, y no volver, y correr, llegar lejos de todo y de todos y no saber nunca que paso con nosotros.


“-mujer, estoy aquí para amarte.”


E ir saltando las horas que no nos gustan y reír en el suelo porque es todo fácil, nunca pudiste entender que guardaban mis silencios molestos, ni las cartas anónimas, ni lágrimas de a ratos. Si vos te regresas para preguntar que fue de nosotros, nadie sabrá responderte. Se me están saliendo tus palabras de antes, las ahora y las que vas a decirme mañana, a veces me acuesto creyendo o pensando, una barrera infinita. Quedando perdida en media palabra, en una boca, es esa boca de ida, donde te busco y me busco sabiendo de antemano de mi ausencia. Te apoderaste de mi vida.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

[Juego de dos]2


Vos me querías. Me lo dijiste con los dedos cruzados. Así lo querías, con una lluvia copiosa y tu desidia de siempre, ya habíamos jugado a mentirnos desde antes.

Si yo te espero por siempre vos mentís cada día cuando te pregunto que tal. Si yo te añoro dormida y te espero despierta a que me saludes muy temprano, vos te volvés a lo tuyo y yo me vuelvo la victima de nuestro juego desventurado.

Una mentira tras otra ya es parte del día, pero seguí esperándote. Una promesa quebrantada y un deseo que vuelvas, ya solo te apareces en sueños vespertinos, entre mi pecho y mi cama.

Ya no sientes. Cuando pienso que te quiero todavía, me ensordecen los llamados de su nombre. Y lo sabes. No lo intentes. Si me dejas bajo palabra de los hechos, son tus ojos los que me siguen a todas partes. Y me dejas.

Yo te miento cuando te juro que te olvido, cuando me encuentro caminando tus lugares y recuerdos. Yo no espero. Ya no espero que lo intentes, ni que busques la manera de encontrarme. Ya no quiero que me quieras, ni a mi, ni a los pedazos que dejaste regados por Enero.