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jueves, 8 de mayo de 2008

[[Paginas Manchadas]]


El primer sorbo del té siempre es el mas amargo. El contacto de los labios con aquella sensación que quema… pero que es impresindible para saber si esta tibio. Una aguja que no para y la impresión de que sigue siendo la misma hora de siempre. No es lo mismo pensar que presentir… un presente que sabe a barro húmedo y un pasado que ya esta cansado de ser evocado, un calendario que ya expiro, unas frases que están en un idioma diferente y el tedio que provoca ver el mismo programa en la televisión. Es un modo incierto de pasar desapercibido ante la monotonía, es encontrar en los papeles viejos alguna señal de una vida lejana. Es despertar en el mismo día pero con tus pulmones un poco mas gastados. Es tratar de encontrar las cosas que hemos dado por perdidas. De reconciliar nuestro lado humano con la arrogancia. Es un equilibrio constante que rompemos a cada rato. Es una última mirada a las páginas de un diario manchado. A esa mancha de olvido. Hoy me levante descuidadamente y mi té se derramo.

jueves, 13 de marzo de 2008

[[ a tu memoria, a tus recuerdos olvidados]]


Aveces quisiera que el tiempo robado fuese bien denunciado en los tribunales de la vida, como pasan los años y las sensaciones se congelan en pequeños copos de nieve que suaves como una caricia se disuelven en las manos de los que quedamos para contar tu historia. Te moriste en nuestras manos y resucitaste en las manos de dios. Vives en cada minuto de vida que no muere en los recuerdos. Porque para que recordarte cuando puedes participar en nuestra vida actual, entre niños, caramelos, apuros, sosiego y la nostalgia de saberte lejos.



a tu memoria. a tus recuerdos olvidados.



en memoria de Alfredo Limonggi Vargas. 1926/1999

sábado, 1 de marzo de 2008

[[ no me olvides mi querido amor ]]


No me olvides mi querido amor, déjame renacer entre los amarillentos recuerdos, en la calle que cruzas y en la esquina donde esperas el metro. En la brisa que vuela los papeles que tanto trabajo te costo preparar, en los números del reloj digital que te hacen notar que vas tarde de nuevo. En la polvorienta monotonía que aburre.
No me olvides mi querido amor, eres el lado correcto de mi psicosis, el último sorbo de mi apresurado café en las mañanas, mis manchas de chocolate en la ropa y mi leve olor a cenizas en los dedos, y así entre cenizas me pierdo incesablemente en la misma secuencia de nuestra película muda. Y entre signos y la tabla de los elementos químicos se pierde mi lucidez... te me mezclas entre el hierro y el litio.
No me olvides mi querido amor, somos todo aquello que juramos no ser, los sueños perdidos, las lágrimas coleccionadas en vitrales abstractos y esa manía de creer que el amarnos es suficiente para mantenernos juntos. Nunca acabamos con el anhelo de los cuentos de hadas y en el creer que después de tantos sapos habíamos encontrado a la persona correcta… una mentira tras la otra va creando una nueva maña de tejer palabras vacías para nuestra obra de arte. Primer acto un tierno beso, segundo acto una despedida.
No me olvides mi querido amor, no importa cuando vagues por el mundo, en cuantos brazos amanezcas y a cuantas personas intentes convencerte de amar, yo que se que nunca olvidaras que te he amado despertando con la costumbre de saber que no importa cuanto trates, mi amor nunca cederá.