Vivo en la inmensidad de las noches perdidas, me dueles hasta en suspiros. Estoy obsesionada con tu partida y redimida ante el hecho de sentirme desquerida. Hay veces que no lo pensamos así pero los puntos sobre las “i” si son importantes. No hay manera de que lo diga sin que haya resentimiento en mi voz, lo he dicho en una voz tenue, aun Te amo. Es esa promesa inconsciente e ingrata, que le hice a un niño introvertido, que hoy no me muestra sus manos para contarme su verdad. No quiero morir en tiempos indelebles. Siento que me falta cada palabra de tu alma. Es una rutina que no me canso de subrayar, dicen que mientras mas te aferras a algo mas dolerá, pero los límites del dolor son muy vagos. Esta película muda ha alcanzado demasiada intensidad. Te escondes debajo de mis manos. En cada reflejo, no destellan siempre las verdades. Hay frases que ya no sirven de hilo para remendar mi corazón. Nunca cambiarás y yo siempre seré la misma. Yo escribiré siempre las historias y tú te encargarás de difamarlas. El mar de mis pesadillas, el vals de mentiras y el beso de labios apretados. Ya no se como expresártelo. Te necesito. Un café a medio terminar y la impresión de siempre estoy sola no me deja vivir. Ya no se como deletreártelo. Te extraño. Dicen que cuando las mariposas emigran vendrán tiempos mejores, pero mi alma lo grita: no puedo olvidarte. Así nunca acabara nuestro pacto, porque seguimos danzando en la oscuridad. Como ayer, como hoy, como que juro y declaro que el tiempo ya no existe sin ti.
Mostrando entradas con la etiqueta no deberia decirte esto pero ella me dijo que aun te ama.. Mostrar todas las entradas
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jueves, 17 de julio de 2008
sábado, 12 de enero de 2008
[[ Diagnostico ]]
Hablo en silencio con la soledad. Grito mi silencio y me ahogo en una sonrisa. Un pensamiento existencial me atrapa, me libera de estar feliz. Me supera y me lleva a bajos fondos de mi personalidad. Solo yo, solo yo conozco lo lejos que he llegado. Tengo tan poco que contar, a quien le pueda interesar. Vagas sombras de culpabilidad. Un asomo de un tenue arrepentimiento que ya no volverá. No reconozco nada de lo que me rodea, mi fragilidad me atormenta y todo lo que tengo que hacer es sonreír entre mis lágrimas. Me siento muy vista. Violada en mis propias confidencias, traicionada por mis secretos, en los labios agridulces de mis mejores traidores. No tuve razón… sin embargo lo hice. Me siento castigada en mis recuerdos. Mi conciencia indignada ante mis actos hace que mi memoria se muestre densa, distante y nada clara ante mí. Aún no nombro mi orgullo herido ante las personas que amo. Mi imagen destrozada. Estas líneas se me acaban y aun no me enfoco en motivos, aun no se que me sucede. Inmersa en mí. Yo sin un calificativo que agregar a mis diagnósticos insensatos.
lunes, 7 de enero de 2008
[[ La hora se hace fastidiosa a mi animo, cuando miro al reloj]]
Si hoy al despertar sientes que tu mundo esta un poco gris búscame, prometo cambiar tus perspectivas con artilugios de mi animo prestado. Te daré una habitación en el motel de mi corazón. Abarrotado de momentos que se quedaran solo una vez. Solo una noche es suficiente. Siempre serás mío, y yo siempre del recuerdo de lo que una vez fuimos. Esperar que la gente cambie es como esperar el bus de las 6, cuando ya son las 6 y 15. Tienes la esperanza de que suceda pero en el fondo sabes que no pasara. Miras al reloj fijamente como si este acto tuviera sentido. Así evitas el pensamiento de que perdiste el bus por no haber mirado antes. Me pregunto que pasara con mi final feliz. Fui a hablar con un hada madrina y me dijo que ya todos los de este tipo están copados. Palabras simples que se disfrazan de señoras de sociedad. Como decirte que no…me siento indignada. Tu amor congelo mi inspiración. Hace media hora que miro el reloj y es la misma hora. Tengo una musa búho y palabras que se escapan o se pierden en mis polvorientos archivos. Mi mundo es pequeño y mis emociones inmensas, se me había olvidado lo que duele el amor. Me encanta la lluvia y el olor ha remojado que deja a su paso. Mi musa no cambia de actitud. No puedo sacar todo esto que siento de mi interior. Te haces el sordo a mis sollozos. Que ironía, miro de nuevo al reloj, es otra vez la misma hora.
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