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domingo, 24 de octubre de 2010

[[Adiós]]

Debe caer en la curva de tu espalda el rocío de mi amor,

Porque aun en los espacios vacios hay amantes que fermentan las ganas. Y aun así, a ti que te falto el valor para armarme como yo te amo a ti.

Serás feliz cien años mi amor pues en la comodidad de tu bitácora de amores siempre estarán los mas reales, los que mantienen ese hilo propio y apropiado. Los que al final terminan con una casa blanca de grandes ventanales y un jardín para los niños.

Quítame esta rutina de ser lo primero y lo ultimo de mi día, dime de una vez adiós.

Y me dolerá hasta el hígado, de eso no tengas duda. Creo que uno nunca esta preparado para asumir una ausencia, un adiós no es tan ligero como sus escasas cinco letras. Porque el adiós te corta el acceso de la sangre al cardio. Si bien sabemos que nada dura para siempre, la duración es el paréntesis que solo conoce el propio corazón.

Nunca pensé que tus palabras serian ahora la sentencia para mi cardio.

¿Qué es lo que no puedes ver? Si te digo que te extraño, ¿sería entonces pedirle a tu corazón que reconsiderará esta guerra inútil? He querido decirte con todas mis ganas que te extraño pero un puente no se sostiene de un solo lado. Ni que haya un corazón rojo desangrandose a las orillas del río de la plata.

Ven y dime adiós, prometo no besarte en el último encuentro si así lo deseas.




Danny is lonely Mary's in India now

She said she'd call but that was three weeks ago
She left all her things well, her books and her letters from him
But as the sun rises on Mary sets on him.- Dido.


martes, 15 de septiembre de 2009

[[Quisiera]]


Quisiera entonces no escribirte en calidad de despedida, porque entonces tendría que decirte adiós, y el decir adiós incluye entonces buscar un motivo por el cual todo acabar, Quisiera noo embriagarte con versos tristes. Seria demasiado trabajo para mi corazón. Una cosa a la vez, pero es que amor mío estos días te he extrañado quizás con una latitud demasiado insensata, donde quiera que miro es un caleidoscopio de aquello que tanto busco y se me desvanece en las manos, es decir tu. Quisiera entonces no agotarte entre tantas metáforas pero esta manía de escribir es algo mas fuerte que mi fibra. Busco y busco cualquier posible cliché con el que pueda enamorarte, con el que pueda de una vez romper este hilo transparente que separa nuestros cuerpos. Quisiera entonces que en un momento de tu abarrotado día pudieses tal vez revivirme en tus pensamientos, tal vez pronunciar mí nombre en voz baja, no dudes que te escuchare pues estoy atenta a tus susurros de amor. Si mi razón pudiera acobijar tu perspectiva nuestra situación seria otra. Si tan solo me permitieras cortar los cerezos de tus emociones, Quisiera entonces no amarte porque no seas mío, sino amarte porque siendo mío quemas mi intimidad. Quisiera entonces enamorarte a ti, mi amor platónico de todas mis galaxias.


martes, 8 de septiembre de 2009

[[Eres Tú]]


Eres como el trueno que corta las nubes de mis días lluviosos. Voy de norte a sur, siguiendo el peregrinaje de tus cicatrices que tiernamente se asoman en tu ruta. En ti. Mil y una noche más te escribiría metáforas si pudiese acaso fundirme en el hecho de ser tu amante. De ser una sola melaza y una sola coraza. Mi amor ha dejado para mi una profecía unilateral, una promesa que te devuelve la arritmia al cuerpo y te talla en el alma aquellos días que ruegan no perderse para siempre en la memoria. Porque yo reescribí mi nombre con tus manos, y decore el mundo con cada hiato que te pertenece. Las venas hablan por si solas, el día que te deje de amar, piensa entonces que siempre te mentí, porque yo te amaba aún mucho antes de conocerte en este plano de la realidad, y lo confirmo cada vez que me regocijo en la certeza de que tu haces de mi realidad un lugar utópico, donde los sueños son solo treguas que nos damos para dejar de amarnos con tanto fervor. Contigo y sin ti, mi amor siempre estuvo en mi ayer y en mí ahora, y lo estará en mis días venideros, como aquella seña perpetua de nuestra quimera. Y es que tu eres ese paradigma inédito que quiero desmenuzar, esas palabras que saldrán del polvero para quemarme la intimidad. Eres tu amor mío, lo justo y necesario para mis madrugadas sin geografías ni cambios de horario.

domingo, 30 de agosto de 2009

[[Mi hombre ideal]]

Su boca será barro y mi saliva el abono para fertilizar su tierra. Mi cuerpo será el mar y sus manos la marea que lo sostendrá firmemente. Mi hombre ideal deberá tener un ojo azul y un ojo verde. El será el amor de mi vida y yo el amor de la suya, seremos aquellas estrellas que roten la tierra en un peregrinaje épico. El despertara los domingos a merced de la constelación de lunares de mi espalda, y yo seré fiel testigo de cómo inventaremos un nuevo idioma para cantarnos tangos a las ocho de la mañana, yo seré su alba y el será la línea de mi horizonte. Pelearemos y todo volverá a su cauce con unos caramelos de manzana verde, y unos besos de azúcar. Mi hombre ideal no sabrá cocinar pero si alimentar mi alma, no será muy desordenado pero si pondrá de cabeza mi mundo, hablara del tiempo como si fuese suyo y me convencerá para irnos de mochileros a un cráter en la luna. El será cada verso, cada letra y cada acento, se convertirá en el elixir de mis letras y profanara cualquier concepto que yo pudiera tener de lo que es amar. Porque el amor se reinventa en cada nueva experiencia, y hace de sus antojo cualquier especulación que trata de encasillarlo en una definición. Mi hombre ideal será de confite y yo seré la melaza en la cual nos fundiremos. Mi hombre ideal será la derecha de mi izquierda.

sábado, 15 de agosto de 2009

[[Ocho de la mañana]]


El amanecer se me abre como confite que deja escapar su dulce melaza interna. Desde el comienzo de la constelación de lunares en mi espalda he amado el otoño y los días feriados. Cada átomo de mí siempre ha entendido que no hay mejor época que en la que se ama, y se cantan tangos en voz baja para hacer sublime las invocaciones de amor. Desde pequeña me reinventaba en cuentos de hada, historias de príncipes y ranas azules, de hadas madrinas y de brujas en castillos, toda esa utopía que buscas reine en tu historia tantas veces contada. En una debida línea de tiempo he tenido suficientes prospectos de príncipes pero aún no encuentro mi rana azul. El ultimo encuentro que tuvimos el amor y yo sucedió tan deprisa que no hubo verso que pudiera siquiera reprochar esa visita tan fugaz, mi amor, llámese X para guardar los decoros de la historia, fue como aquella supernova que sucede y se va tan rápido como llego. Estas mañanas reflexivas cansan un poco mi animo, doy mas vueltas en la cama y el sol entonces me da en la curva de mis caderas, sonrió pues me hago analogías tontas y aun no son las nueve de la mañana. Cada pensamiento matutino pareciera ser más esperanzador que los del final del día. A las ocho de la mañana el mundo parece no ser tan hostil cuando el aire esta impregnado de café, el sol brilla pero no quema y se oye desde la ventana los pasos de los transeúntes que anuncian que un nuevo día esta apunto de comenzar. Si X supiera todo lo que sucede en mi cama a las ocho de la mañana, creo entonces que se habría de arrepentir de su tan estúpida huida. De todas maneras mi sonrisa alcanza para muchas otras mañanas y para trazar una línea de osa mayor en todos mis lunares.