De vez en mes me obsesiono. Me tomo el café solo con trozos de chocolate dentro, me pongo solo mis zapatos rojos y me lavo las manos unas 10 veces al día. No, no es cosa de necedades, es cuestión de intentar engañar mis mañas. En días como estos solo fumo cigarros de chocolate blanco, y solo miro cuando tengo mirar. Hablo solo en esdrújulas y solo como manzanas verdes. No camino por aceras vacías, y siempre ando imaginando que el semáforo cambiara a luz morada. Que tortura. Intento no pensar en el, pero si soñar con el dos veces por semana. Si estas allí, contesta el teléfono, que eso de mandar a la contestadora es más mi estilo que el tuyo. Noviembre esta a la vuelta de la esquina y las luces en mi habitación se siguen apagando a las 3 de la madrugada. Tendrás que pedir asilo político pues has roto mi corazón. Siguiendo con el tema originalmente planteado, me doy cuenta de que solo hablo con mis amigos que su número de móvil comience en siete, que los rizos de mi cabello son cada día una enredadera más indescifrable, y que los boletos a la zona VIP del amor han acabado. Que va, solo conservare las fotos en blanco y negro. De aquel viaje, no quedo más que la cuenta del servicio de habitación. De vez en cuando me obsesiono, las tapas de los libros solo deben ser duras y mis pisadas solo las derechas. Esta lista esta algo obsesiva- compulsiva, pero no, esta noche no sacare la tinta negra de mis manos.
sábado, 8 de agosto de 2009
[[Lista de Obsesiones]]
De vez en mes me obsesiono. Me tomo el café solo con trozos de chocolate dentro, me pongo solo mis zapatos rojos y me lavo las manos unas 10 veces al día. No, no es cosa de necedades, es cuestión de intentar engañar mis mañas. En días como estos solo fumo cigarros de chocolate blanco, y solo miro cuando tengo mirar. Hablo solo en esdrújulas y solo como manzanas verdes. No camino por aceras vacías, y siempre ando imaginando que el semáforo cambiara a luz morada. Que tortura. Intento no pensar en el, pero si soñar con el dos veces por semana. Si estas allí, contesta el teléfono, que eso de mandar a la contestadora es más mi estilo que el tuyo. Noviembre esta a la vuelta de la esquina y las luces en mi habitación se siguen apagando a las 3 de la madrugada. Tendrás que pedir asilo político pues has roto mi corazón. Siguiendo con el tema originalmente planteado, me doy cuenta de que solo hablo con mis amigos que su número de móvil comience en siete, que los rizos de mi cabello son cada día una enredadera más indescifrable, y que los boletos a la zona VIP del amor han acabado. Que va, solo conservare las fotos en blanco y negro. De aquel viaje, no quedo más que la cuenta del servicio de habitación. De vez en cuando me obsesiono, las tapas de los libros solo deben ser duras y mis pisadas solo las derechas. Esta lista esta algo obsesiva- compulsiva, pero no, esta noche no sacare la tinta negra de mis manos.
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